08 Agosto, 2025

Reflexionar sobre la empresa como un organismo social implica reconocer que su propósito trasciende la generación de bienes económicos. Las organizaciones existen también para crear empleo, fomentar la cooperación y promover el desarrollo humano y comunitario. Esta visión cobra especial relevancia en el contexto actual de la Industria 4.0, ya en transición hacia la Industria 5.0, donde el avance vertiginoso de las tecnologías exige transformaciones urgentes: digitales, culturales, organizacionales y sociales.

Hoy, el verdadero desafío de las empresas no es solo adaptarse tecnológicamente, sino hacerlo sin perder su esencia. Es decir: seguir generando valor económico, pero crecer sin deshumanizarse, escalar sin perder identidad y automatizar sin fragmentar el tejido humano que da vida a toda la organización

En este escenario, la evolución empresarial requiere de equipos directivos capaces de pensar estratégicamente y decidir con visión. La gestión cotidiana ya no puede centrarse solo en eficiencias operativas o implementación tecnológica; demanda integrar nuevos modelos de gestión, marcos sistémicos (automatización, indicadores, flujos inteligentes) y tecnologías emergentes como la inteligencia artificial, la realidad aumentada, la nanotecnología o el Big Data, entre muchas otras. Todo esto, con el objetivo de mantener a la organización competitiva y preparada para los constantes cambios del entorno.

Para lograrlo, los líderes se apoyan en dos grandes pautas de diseño organizacional, fundamentales para conectar la estrategia con la ejecución y mantener el equilibrio en su accionar:

1. Qué hacer (metodología y tecnología)

Consiste en definir los medios, tareas, procesos y objetivos necesarios para operar y transformar la organización. Incluye acciones como analizar datos, automatizar flujos de trabajo, entrenar modelos, optimizar operaciones y aplicar herramientas tecnológicas. Representa la capacidad técnica y tecnológica disponible para ejecutar y llevar adelante las transformaciones necesarias.

2. Cómo hacerlo (capacidades humanas)

Aquí se definen las formas en que se ejecutan las acciones: liderazgo, propósito, dirección, adaptabilidad, voluntad, ética. Son las cualidades humanas las que dotan de sentido al cambio, conectan los valores, negocian dilemas, crean cultura y, sobre todo, orientan las transiciones hacia futuros consistentes con la visión organizacional.

En este contexto, se vuelve indispensable la presencia de expertos en Capital Humano y Diseño Cultural en los equipos directivos y consejos de administración. Su participación garantiza una lectura estratégica de las tendencias y la evolución del entorno, además de asegurar el desarrollo de capacidades humanas, desde la alta dirección hasta los equipos operativos, alineados y sincronizados con los nuevos modelos de trabajo y las demandas tecnológicas.

Sin una arquitectura robusta de competencias, conductas y principios humanos alineados con el cambio, las organizaciones corren el riesgo de avanzar sin brújula. Y la distancia entre lo que la tecnología permite y lo que las personas están preparadas para hacer se volvería cada vez más crítica, comprometiendo la viabilidad futura de las empresas.

Recursos Humanos no debe aspirar a estar en la mesa de decisiones. Debe asumir que le pertenece.


Eloy Valerio, es Socio Activo de ERIAC Capital Humano por más de 30 años, Director de Transformación Organizacional y Capital Humano en Grupo Galería, Consejero en Empresas y Academia, Socio Fundador de VM Consultores, Socio de Human Talent y Socio de The Paradigma Gate. contacto@eriac.com.mx

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